"los quarks, junto con los leptones, son los constituyentes fundamentales de la materia y las partículas más pequeñas que el hombre ha logrado identificar" si vale, perooooo...
Los constituyentes fundamentales de la materia es la música, formula muy sencilla; 1/f = t, la frecuencia es el fundamento de la materia, la vibración cíclica de la misma en el tiempo constituye los Hercios, esa es la definición literal de una nota musical, así que si todo es vibración, que a su vez es sonido, que a su vez son notas, que en si las notas son un movimiento de onda cíclico e infinito en sus armónicos, por lo tanto también es el tiempo y el tiempo es el cambio, los sucesos son cambios, los sucesos son la materia en movimiento y el movimiento no es mas que volver al concepto de vibración que a su vez como ya he dicho antes es sonido.
Ahora vas y lo coges fisica cuántica.
miércoles, 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
Ahora la misma mierda y mas en digital
Pensaba que no había nada peor distribuido en el planeta que la riqueza pero creo que la inteligencia lo esta aun peor (ya lo digo alguien mucho antes), siempre intento poner mi lado mas optimista y positivo hacia los seres que me rodean e ir mas allá y darle un enfoque en perspectiva, pero me desilusiono cada vez mas al ver la misma mierda todos los días.
Somos personas zombificadas alter egos de la filosofía de consumo, condenados a vagar por un planeta vivo intoxicado por nuestra propia involución y cualquiera con una capacidad de inducción básica puede encontrarle la lógica. Somos prostitutas abdicadas por la mafia de los bancos, chuleados y fornicados por sus especuladores que desprendieron el sentido de la herramienta del dinero, donde vendemos lo mas preciado que tenemos, el tiempo. Idiotizados por los elementos mas superficiales y banales creados por unos poco egoístas-ambiciosos día a día vemos pasar la vida acomodados en una falsa realidad.
Somos personas zombificadas alter egos de la filosofía de consumo, condenados a vagar por un planeta vivo intoxicado por nuestra propia involución y cualquiera con una capacidad de inducción básica puede encontrarle la lógica. Somos prostitutas abdicadas por la mafia de los bancos, chuleados y fornicados por sus especuladores que desprendieron el sentido de la herramienta del dinero, donde vendemos lo mas preciado que tenemos, el tiempo. Idiotizados por los elementos mas superficiales y banales creados por unos poco egoístas-ambiciosos día a día vemos pasar la vida acomodados en una falsa realidad.
jueves, 18 de marzo de 2010
Una Cerveza Solidaria
Querido amigo y compañero:
El devenir histórico nos situó a ambos como partícipes de un hecho incontestable: vivir en primera línea la llegada del rock a nuestro país. A ambos nos alcanzó de lleno la explosión de aquella fascinante primavera de la libertad de mediados de los 70’; a los dos nos marcó la vida todo lo que supuso vivir en primera persona tal experiencia. Sin duda eran días en que muchos de nosotros pensábamos que el mundo podría cambiar, por supuesto que a mejor. Desde nuestra visión entusiasta, de adolescencia prolongada, nos apuntamos a la revolución del pensamiento. Estábamos totalmente a favor de las nuevas ideas que, bajo aquella óptica, significaban “progreso” y que se nos antojaban prioritarias; pese a haber sido educados más en el sentido práctico por el que nuestros padres trataban de encauzarnos, valiéndose de su doctorado obligatorio en supervivencia. Vaticinando el batacazo, a mí también mi madre me invitaba a que me bajara de las nubes, para labrarme un futuro estable pie a tierra. Pero, nadie sabe, incluidos nosotros mismos, amigo Juan, ni por qué, ni por qué no, fuimos lo que fuimos, y no lo que se nos invitaba a ser.
Hubo un tiempo, muy corto, en el que llegamos a pensar que las cosas se podrían cambiar; que las nuevas ideas, impulsadas por la fuerza y la confianza que nos daba ser jóvenes, terminarían subvirtiendo el orden establecido. En el 68 hay quien se lo llegó a creer; la utopía se haría realidad, anunciaban. Pero justo en aquellas revueltas parisinas se constató la muerte de las ideas románticas que, desde San Francisco a Nueva York; desde París a Roma; desde Londres a Madrid, habían dejado intuir la posibilidad de experimentar con un modelo distinto; futuro imperfecto, sin duda. Por supuesto que aquel era un paquete de ideas difusas, un manual apenas esbozado, pero que traslucía la posibilidad de una nueva vía factible, que, para la mayor parte de nosotros, significaba una nueva forma de colocar al ser humano en coherencia con el recipiente que lo contiene: el mundo, la vida.
Y pasaron 20 años en los que crecimos pasando muy buenos ratos haciendo uso, y a veces abuso, de la recién estrenada libertad en las calles de nuestras ciudades; libertad vigilada y restringida por los que nunca la quisieron, por los que la temieron. Pero había estímulos más que suficientes para sentirnos bien subiéndonos a los escenarios y trasladar, a cientos de miles de jóvenes contemporáneos, un mensaje bienintencionado. Por supuesto que pronto comprendimos que no todos los jóvenes éramos uno, y por supuesto que nos dimos cuenta que el “Underground” (que cita Fran) sería la única vía por la que circularíamos (no es casualidad el nombre de Topo para nominar una banda referencia de la época). Porque, para que engañarse, el rock sólo vende ideas, posturas existenciales, sentimientos… y para de contar. ¿Quién iba a apostar por difundir nuestra música masivamente, cuando ya por entonces, el afán consumista, comenzaba a adueñarse de todos los ímpetus que había propiciado el cambio? Mejor el pop, más colorido, más optimista, más bailable, más… No sigo por respeto a algunos músicos que se tomaron el género tan en serio como nosotros el nuestro. No tengas duda, si le hubieras cambiado el título y el sentido a tu canción llamándola: “Las Chicas Son “Enteras””, jamás hubieras sonado en la radio fórmula. Aún hay quien piensa que “Capitán Trueno” sonó en las emisoras comerciales por ser una oda simplista, cuando en su esencia afirmaba que “el mundo está al revés…” que subliminalmente sugería un necesario cambio radical. Así es la tela que se cortaba, y aún se corta, en esta sastrería hispánica, donde cualquier traje es pertinente hacerlo a la medida del país real que somos: una sociedad analfabeta, desinformada y manipulada; esto no es de ahora, ya nos costó el desastre del 36’ y los años en gris oscuro que le precedieron.
Cuarenta años después del inicio de nuestra década prodigiosa, la de los 70’, por supuesto, nos quedan muchos recuerdos y una voluntad de seguir haciendo música a como dé lugar. Somos los perdedores de esta batalla por ser feliz que se nos propuso en los tiempos en los que nos creíamos con el control de nuestras vidas. Es lógico que hayamos quedado recluidos en esa especie de claustro de olvido, sólo rescatados, en forma pintoresca, para mostrarnos a los nuevos jóvenes de hoy como ejemplo de cuán simpáticos éramos los alegres chicos pioneros del rock’n’roll nacional. Es por eso, y sólo por eso, y tú lo sabes, que nos llevan de vez en cuando a televisión. No lo harán jamás para mostrar los toques intelectuales y el saber hacer de una música equiparable, sin rubor, a la de los más grandes del género, ellos sí, santificados aquí sólo por ser foráneos. Ni hablar tampoco de pedir para nosotros un aplauso por la larga trayectoria, qué locura, para nada; no es de extrañar ya que, en esta necia sociedad a la que pertenecemos, la veteranía hoy es un degrado, salvo que ya sea tanta que rebose notoriedad y llegue a los informativos; parece que me estoy viendo en un noticiero, ojala que sí: “Julio Castejón cumple 80 años con la guitarra a cuestas, ya le ha echado perseverancia este tipo…” Entonces llamarán de todos los medios para pedir biografías y datos para dejar bien redactado, con antelación suficiente, el documental de la noticia de mi deceso. Dejaré en testamento dicho que les demanden por hacer uso público de mi decrepitud y óbito. A esa cena sólo invito a mis amigos.
Querido y respetado Juan Márquez, desde mi amistad y afecto te digo que nos queda en el haber de esta larga cuenta, sólo la pureza de ese vínculo que en su día establecimos con la música, aquel que hace inexplicable un instante de emoción sobre un escenario, observar la mirada húmeda de aquellos que desde las primeras filas son capaces de conmoverse con lo que hacemos. Aceptemos que nuestro reino no es de este mundo de bambalinas de celofán que se ha construido bajo el mandato de los que piensan que tanto vendes, tanto vales. No debiera preocuparnos que muchos jóvenes nos ignoren, de verdad que muchos de ellos son mucho más viejos que nosotros, observa que la mayoría nos adelantan a menudo por la derecha. Tampoco pidamos al Poder reconocimiento, porque, eso mismo, nosotros tampoco se lo otorgamos a él. Y eso sí, a pesar de los pesares y las dificultades sobrevenidas, sigamos mostrándonos. Para que la historia empeñada en borrarnos, no lo consiga, así será mientras haya alguien que, al bajar del escenario, te pida con el corazón que te vuelvas a subir.
Me duelen los músicos que no pueden seguir siéndolo, y los que no llegarán nunca a serlo. Me duele que esta profesión, de seguir por estos pasos, termine convirtiéndose en poco más que una simple afición de unos pocos, o unos muchos, pero nunca un modus vivendi tan digno como cualquier otro, al que se accede tras años y años de estudio y práctica. Aún así, no pienso pedir limosna para ninguno de ellos, porque no creo que sea limosna lo que se deba solicitar, sino reconocimiento; y para ello, me tienes en la calle a tu lado, bien tras una pancarta que anuncie que existimos, bien sobre un escenario mostrando nuestra postura, bien en el despacho de la Ministra de Cultura a la que decirle que somos, justo eso: CULTURA, tan con mayúsculas como lo sea cualquier otra.
La cerveza nos la tomamos dónde quieras. Como siempre ha sido.
Un abrazo,
Julio Castejón.
El devenir histórico nos situó a ambos como partícipes de un hecho incontestable: vivir en primera línea la llegada del rock a nuestro país. A ambos nos alcanzó de lleno la explosión de aquella fascinante primavera de la libertad de mediados de los 70’; a los dos nos marcó la vida todo lo que supuso vivir en primera persona tal experiencia. Sin duda eran días en que muchos de nosotros pensábamos que el mundo podría cambiar, por supuesto que a mejor. Desde nuestra visión entusiasta, de adolescencia prolongada, nos apuntamos a la revolución del pensamiento. Estábamos totalmente a favor de las nuevas ideas que, bajo aquella óptica, significaban “progreso” y que se nos antojaban prioritarias; pese a haber sido educados más en el sentido práctico por el que nuestros padres trataban de encauzarnos, valiéndose de su doctorado obligatorio en supervivencia. Vaticinando el batacazo, a mí también mi madre me invitaba a que me bajara de las nubes, para labrarme un futuro estable pie a tierra. Pero, nadie sabe, incluidos nosotros mismos, amigo Juan, ni por qué, ni por qué no, fuimos lo que fuimos, y no lo que se nos invitaba a ser.
Hubo un tiempo, muy corto, en el que llegamos a pensar que las cosas se podrían cambiar; que las nuevas ideas, impulsadas por la fuerza y la confianza que nos daba ser jóvenes, terminarían subvirtiendo el orden establecido. En el 68 hay quien se lo llegó a creer; la utopía se haría realidad, anunciaban. Pero justo en aquellas revueltas parisinas se constató la muerte de las ideas románticas que, desde San Francisco a Nueva York; desde París a Roma; desde Londres a Madrid, habían dejado intuir la posibilidad de experimentar con un modelo distinto; futuro imperfecto, sin duda. Por supuesto que aquel era un paquete de ideas difusas, un manual apenas esbozado, pero que traslucía la posibilidad de una nueva vía factible, que, para la mayor parte de nosotros, significaba una nueva forma de colocar al ser humano en coherencia con el recipiente que lo contiene: el mundo, la vida.
Y pasaron 20 años en los que crecimos pasando muy buenos ratos haciendo uso, y a veces abuso, de la recién estrenada libertad en las calles de nuestras ciudades; libertad vigilada y restringida por los que nunca la quisieron, por los que la temieron. Pero había estímulos más que suficientes para sentirnos bien subiéndonos a los escenarios y trasladar, a cientos de miles de jóvenes contemporáneos, un mensaje bienintencionado. Por supuesto que pronto comprendimos que no todos los jóvenes éramos uno, y por supuesto que nos dimos cuenta que el “Underground” (que cita Fran) sería la única vía por la que circularíamos (no es casualidad el nombre de Topo para nominar una banda referencia de la época). Porque, para que engañarse, el rock sólo vende ideas, posturas existenciales, sentimientos… y para de contar. ¿Quién iba a apostar por difundir nuestra música masivamente, cuando ya por entonces, el afán consumista, comenzaba a adueñarse de todos los ímpetus que había propiciado el cambio? Mejor el pop, más colorido, más optimista, más bailable, más… No sigo por respeto a algunos músicos que se tomaron el género tan en serio como nosotros el nuestro. No tengas duda, si le hubieras cambiado el título y el sentido a tu canción llamándola: “Las Chicas Son “Enteras””, jamás hubieras sonado en la radio fórmula. Aún hay quien piensa que “Capitán Trueno” sonó en las emisoras comerciales por ser una oda simplista, cuando en su esencia afirmaba que “el mundo está al revés…” que subliminalmente sugería un necesario cambio radical. Así es la tela que se cortaba, y aún se corta, en esta sastrería hispánica, donde cualquier traje es pertinente hacerlo a la medida del país real que somos: una sociedad analfabeta, desinformada y manipulada; esto no es de ahora, ya nos costó el desastre del 36’ y los años en gris oscuro que le precedieron.
Cuarenta años después del inicio de nuestra década prodigiosa, la de los 70’, por supuesto, nos quedan muchos recuerdos y una voluntad de seguir haciendo música a como dé lugar. Somos los perdedores de esta batalla por ser feliz que se nos propuso en los tiempos en los que nos creíamos con el control de nuestras vidas. Es lógico que hayamos quedado recluidos en esa especie de claustro de olvido, sólo rescatados, en forma pintoresca, para mostrarnos a los nuevos jóvenes de hoy como ejemplo de cuán simpáticos éramos los alegres chicos pioneros del rock’n’roll nacional. Es por eso, y sólo por eso, y tú lo sabes, que nos llevan de vez en cuando a televisión. No lo harán jamás para mostrar los toques intelectuales y el saber hacer de una música equiparable, sin rubor, a la de los más grandes del género, ellos sí, santificados aquí sólo por ser foráneos. Ni hablar tampoco de pedir para nosotros un aplauso por la larga trayectoria, qué locura, para nada; no es de extrañar ya que, en esta necia sociedad a la que pertenecemos, la veteranía hoy es un degrado, salvo que ya sea tanta que rebose notoriedad y llegue a los informativos; parece que me estoy viendo en un noticiero, ojala que sí: “Julio Castejón cumple 80 años con la guitarra a cuestas, ya le ha echado perseverancia este tipo…” Entonces llamarán de todos los medios para pedir biografías y datos para dejar bien redactado, con antelación suficiente, el documental de la noticia de mi deceso. Dejaré en testamento dicho que les demanden por hacer uso público de mi decrepitud y óbito. A esa cena sólo invito a mis amigos.
Querido y respetado Juan Márquez, desde mi amistad y afecto te digo que nos queda en el haber de esta larga cuenta, sólo la pureza de ese vínculo que en su día establecimos con la música, aquel que hace inexplicable un instante de emoción sobre un escenario, observar la mirada húmeda de aquellos que desde las primeras filas son capaces de conmoverse con lo que hacemos. Aceptemos que nuestro reino no es de este mundo de bambalinas de celofán que se ha construido bajo el mandato de los que piensan que tanto vendes, tanto vales. No debiera preocuparnos que muchos jóvenes nos ignoren, de verdad que muchos de ellos son mucho más viejos que nosotros, observa que la mayoría nos adelantan a menudo por la derecha. Tampoco pidamos al Poder reconocimiento, porque, eso mismo, nosotros tampoco se lo otorgamos a él. Y eso sí, a pesar de los pesares y las dificultades sobrevenidas, sigamos mostrándonos. Para que la historia empeñada en borrarnos, no lo consiga, así será mientras haya alguien que, al bajar del escenario, te pida con el corazón que te vuelvas a subir.
Me duelen los músicos que no pueden seguir siéndolo, y los que no llegarán nunca a serlo. Me duele que esta profesión, de seguir por estos pasos, termine convirtiéndose en poco más que una simple afición de unos pocos, o unos muchos, pero nunca un modus vivendi tan digno como cualquier otro, al que se accede tras años y años de estudio y práctica. Aún así, no pienso pedir limosna para ninguno de ellos, porque no creo que sea limosna lo que se deba solicitar, sino reconocimiento; y para ello, me tienes en la calle a tu lado, bien tras una pancarta que anuncie que existimos, bien sobre un escenario mostrando nuestra postura, bien en el despacho de la Ministra de Cultura a la que decirle que somos, justo eso: CULTURA, tan con mayúsculas como lo sea cualquier otra.
La cerveza nos la tomamos dónde quieras. Como siempre ha sido.
Un abrazo,
Julio Castejón.
viernes, 15 de enero de 2010
Fisica Fractal
Nassim Haramin nos cuenta otra manera de entender la física, marcando como primeras premisas que nuestra actual educación en este campo es errónea y pasa por altos detalles, variables y conceptos muy importantes que "pueden" dar respuestas a la estructura del universo.
A partir de ahi y basandose en la teoria de Nassim, sus alegaciones van mucho mas allá, juntando ciencia, conspiración, espiritualidad, tecnología, vida...
Para nada estoy completamente de acuerdo con todo lo que dice, pero sin duda hay que escucharlo, la mayor parte de sus ideas son tremendamente interesantes.
Dejo el enlace de la primera parte de la conferencia que realizó en la Rogue Valley Metaphysical Library, es importante verlos en orden:
Sin duda es increíble, en mi opinión el único problema que tienen sus planteamientos, es su forma de creer que sin duda son los verdaderos (que podrían serlo), pero prefiero creer en genios abiertos que marquen pasos fascinantes a la hora de entender lo que nos rodea, pero que sean eso, pasos de gigante que necesitan ser discutidos, desarrollados y perfeccionados por la cooperación de otras grandes mentes.
Seamos abiertos, pues los locos planteamientos, siempre han sido desquiciados en el pasado y aceptados en un futuro no tan lejano.
A partir de ahi y basandose en la teoria de Nassim, sus alegaciones van mucho mas allá, juntando ciencia, conspiración, espiritualidad, tecnología, vida...
Para nada estoy completamente de acuerdo con todo lo que dice, pero sin duda hay que escucharlo, la mayor parte de sus ideas son tremendamente interesantes.
Dejo el enlace de la primera parte de la conferencia que realizó en la Rogue Valley Metaphysical Library, es importante verlos en orden:
Sin duda es increíble, en mi opinión el único problema que tienen sus planteamientos, es su forma de creer que sin duda son los verdaderos (que podrían serlo), pero prefiero creer en genios abiertos que marquen pasos fascinantes a la hora de entender lo que nos rodea, pero que sean eso, pasos de gigante que necesitan ser discutidos, desarrollados y perfeccionados por la cooperación de otras grandes mentes.
Seamos abiertos, pues los locos planteamientos, siempre han sido desquiciados en el pasado y aceptados en un futuro no tan lejano.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Feliz Año, que no Navidad
Siiii, vivaaaaaaaa, celebremos la fiesta mas grande de la religión mas popular, si esa religion que ha desatado guerras, a frenado avances tecnológicos y genera fieles cohibidos sensitivamente entre otras muchas cosas.
Así que os dejo un regalito que no puede representar mejor la "broma" que significa la navidad para mi.
De todos modos os deseo que distribuyáis vuestro tiempo de la manera mas feliz que se os ocurra.
Y después de echarnos unas risas, recordar que la mayoría de las monarquías están donde están porque sus antepasados manejaban todo el poder, aquellos que descaradamente atenuaron las diferencias entre las minorías favorecidas y el resto del mundo... y si te enfrentabas con ellos, pues te cortaban la cabeza.
Mas o menos como ahora, pero ya no se trata de regímenes monárquicos y nobles burgueses sino de grandes magnates, algo muy parecido, que a simple vista no son tan descarados como los anteriores personajillos, éstos en lugar de cortate la cabeza te prefieren calladito y entretenido, produciendo para ellos hasta que te mueras de asco, es mucho mas rentable.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Paul y el Sexo
Si efectivamente, hoy chicos y chicas toca hablar de sexo, olvidar todo lo convencional y Paul te dira "el sexo en esencia son dos cosas", si quieres descubrirlo mande un SMS de coste superlativo al 7777.
Jejeje, habéis visto el titulo del post y os habéis lanzado como perracos. Seamos mas audaces por favor, no nos dejemos engañar, hoy en día se vende todo y constantemente lo que mas nos venden es sexo, pero repito, seamos mas audaces y disfrutemos de nuestras grandes capacidades sexuales con inteligencia y sin superficialidad, la conexión sexual es uno de los sentimientos animales mas increíbles que posemos, no dejemos que no lo vendan tan barato.
martes, 10 de noviembre de 2009
Malditos Ambiguadores
Pasen y vean por favor, gelgameses, litrings y novacs, observen a estos animalillos que habitan el planeta tierra, disfruten de su estancia y gracias por volar con Ryanair.
PD: no os volvais a meter en la esporádicas interacciones intimas del terricola Paul.
RakA Trum TRis TraKa --- Bling.
Gracias.
PD: no os volvais a meter en la esporádicas interacciones intimas del terricola Paul.
RakA Trum TRis TraKa --- Bling.
Gracias.
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